Mi barrio digital

Por Alfredo Pareja

Desde que la humanidad se asentó en un lugar a vivir y edificó ciudades, se empezaron a distribuir y organizar en distritos o barrios. En la actualidad, todos hemos vivido en uno o varios barrios a lo largo de nuestra vida, cada uno de los cuales nos han aportado diversas enseñanzas y conocimientos desde los más básicos, como jugar pelota o andar en bicicleta hasta interactuar con diversos tipos de personas, manejar, hacer cuentas o conseguir un trabajo. 

Estos barrios son el centro de la interacción y desarrollo humano: los vecinos, amigos, los visitantes temporales como vendedores, policías o simples transeúntes, conforman una variedad de personalidades y comportamientos que moldean el diario vivir y determinan la forma que se lleva la vida en estos barrios.

Con la llegada del nuevo milenio y el desarrollo de la tecnología, nos encontramos en un nuevo tipo de barrio que ha traspasado las barreras físicas y que nos mantiene inmersos, independientemente de donde estemos.

Hoy vivimos en el barrio digital, donde nos encontramos a los amigos, a los que nos caen mal, a los que queremos que sean amigos, los chismosos, los antipáticos, toda la gama de siempre, solo que en otro medio. El medio de interacción cambió, aunque todos seguimos siendo los mismos.

La pandemia nos demostró que nuestro “barrio digital” está más activo que nunca, cumpleaños, reuniones, penas. Todo lo hemos vivido, contado a través de una pantalla.

Para una marca, la situación no es tan diferente; el barrio digital le entregó la llave a un reino que antes solo lo podíamos soñar: poder interactuar con los clientes 24/7. Escucharlos, entenderlos en un entorno amigable y sobretodo hacerlos sentir que las marcas están con ellos.

La pregunta clave es ¿Qué podemos hacer? Pues, lo de siempre: hacer amigos con una comunicación real y directa, diciendo las cosas cuando se debe y como son. Los conflictos siempre ocurren, no podemos permitir el perder a un amigo por malos entendidos, entonces enfrentamos esas adversidades y las respondemos.

Escondernos dentro de la casa nunca fue la solución a ningún problema, teníamos que salir y enfrentar a las personas y situaciones; ahora, tenemos muchas herramientas que nos permiten dar vueltas por el barrio y alcanzar nuestros objetivos.

El entorno digital es una proyección del mundo físico, no tenemos que hablar todos los días con nuestras personas cercanas para mantener una relación, sin embargo, con alguien nuevo en el barrio tendremos que conversar más a menudo para conocer más de ellos y crear una amistad. Claro, siempre que ellos quieran conversar, porque puede ser que solo deseen observar y leer, más no interactuar. 

En grupo, las personas tienen otras creencias; Gustave Le Bon, famoso por la publicación de su libro “Psicología de las masas”, plantea que los seres humanos desarrollan en colectivo comportamientos, que jamás desarrollarían individualmente. En otras palabras, los grupos tienen una influencia determinante sobre los individuos.

Debemos cuidar este barrio digital, mantenerlo limpio, alegre y armonioso; saludar a todos, interesarnos por ellos; permitir que los miembros realicen sus actividades e inviten a los demás a participar. Organicemos el espacio para que otros desarrollen reuniones, conversaciones y de esa forma le den vida al medio en beneficio de todos. 

Dar su espacio a cada persona es importante, no estar siempre buscándolo para que la relación crezca; en el barrio, la gente salía a jugar cuando quería o cuando lo dejaban, no era una obligación, ni estaba escrito que deberían jugar, ni cuánto tiempo. 

De igual forma las actividades digitales deberían ser espontáneas, ligadas a un argumento previamente orquestado por el comportamiento del mercado objetivo. Hoy, el mercado requiere experiencias personalizadas, puede sonar complicado, pero la labor de marketing es estar preparados para diversas situaciones, aprender de la experiencia, entender al mercado para que cuando vuelva a ocurrir, tener todo listo para actuar sin contratiempos. 

La tecnología es nuestro principal aliado, nos entrega el “barrio digital” para que desarrollemos todas nuestras estrategias en él; también nos brinda herramientas para gestionar contenidos, experiencias y productos. 

En nuestro barrio existía tiempo y lugar para cada actividad: juegos, romance, travesuras, etc. La tecnología nos permite hacer eso y más en el ámbito digital, llegar a todos de una forma espontánea, en el momento correcto para generar una conversación fluida e interesante.

No debemos olvidar a las personas que están dentro de nuestra casa, la base de nuestros valores y costumbres, que luego se ponían en práctica. En el barrio digital nuestros colaboradores también se relacionan con el entorno, juntos debemos definir nuestra identidad como empresa que se proyectará como imagen en la mente de los consumidores y que nos permitirá ser coherentes con las estrategias y conversaciones que tengamos. 

Nuestra labor principal es tener un barrio digital listo para la interacción, con reglas y lineamientos claros, donde todos puedan encontrar un espacio para expresar y generar ideas.  

Bibliografía.

  • La psicología de las masas.1896. Gustave Le bon
  • Marketing 5.0: tecnología para la humanidad.  Philip Kotler
  • Datos y tecnología como medio, no como fin. Marketing . Enero 2021 Harvard Deusto.   Vanesa Nieto
  • Conectar con el nuevo consumidor: más alto, más lejos, más fuerte. Marketing . Enero 2021 Harvard Deusto. Fernando Doral

Leave a Reply