La preparación física en el bailarín: aspectos importantes a observar

Silvia Durán

La preparación física en el bailarín: aspectos importantes a observar

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¿Cómo es posible desplazarse, girar, saltar, caer, recuperarse, mantener extendida la pierna con un ritmo cardíaco acelerado por la falta de oxígeno, y con los músculos, tendones y ligamentos a toda máquina? Todo esto es posible gracias a una preparación física adecuada que permita al bailarín desplegar al máximo su técnica, soportada en una sólida capacidad atlética.

En la actualidad, la danza demanda del bailarín un alto nivel de exigencia física para cumplir con desempeños cada vez más elevados tanto en lo técnico como en lo artístico, que implican llevar al cuerpo al límite. De hecho, es preocupante observar la frecuencia con que los bailarines se lesionan, tras lo cual deben interrumpir sus entrenamientos, en detrimento de su progreso, para salvaguardar su recuperación, y, en algunos casos, se ven incluso forzados a abandonar la danza definitivamente debido a la imposibilidad de una completa rehabilitación de sus lesiones.

Frente a esta situación, es importante destacar la importancia que tiene la preparación física para los bailarines, como una base sobre la que se construyen el aprendizaje y el perfeccionamiento de las diferentes y complejas técnicas de la danza, las cuales demandan continuas repeticiones en largas sesiones de entrenamiento, y que requieren del dominio de un cuerpo fuerte, determinación y mucha concentración.

La preparación física no es más que la adecuación del cuerpo mediante rutinas de ejercicios específicos que buscan maximizar las capacidades físicas y mentales del individuo, para así alcanzar un rendimiento efectivo en los entrenamientos técnicos de una determinada disciplina, sea esta deportiva o artística.

En estos momentos, en que la danza ha alcanzado mayores niveles de ejecución, que combinan no solo técnicas de diferentes ramas dancísticas, sino también elementos acrobáticos, no es posible pensar que solo a través de las clases de técnica y ensayos el bailarín profesional podrá alcanzar un alto nivel de competitividad y mantener una carrera prolongada. Para estar apto para los nuevos retos, el cuerpo requiere de un constante acondicionamiento físico que le garantice un rendimiento adecuado para su permanencia en los escenarios.

A través del entrenamiento físico se fortalecen los huesos, músculos, ligamentos y tendones que protegen las articulaciones, permitiendo así un mayor rango de movimiento en las ejecuciones técnicas. Asimismo, se adquiere fuerza, resistencia muscular, potencia, flexibilidad, control de los movimientos del cuerpo y equilibrio a través de las diferentes posiciones, la coordinación y una mejor resistencia cardiovascular; todo esto contribuye a mejorar la postura y alineación corporal.

El acondicionamiento físico debe diseñarse sobre bases científicas para que este sea armónico y proporcional, permitiendo, de manera planificada, la participación de los diferentes grupos musculares que intervienen en cada movimiento o ejecución técnica. Así también, el acondicionamiento físico debe amoldarse a las particularidades de cada bailarín, puesto que se deben contemplar diferentes variables, como la edad, el nivel técnico, el somatotipo o morfología del bailarín, el tipo de danza que practica, las lesiones previas, entre otras.

Tomando en cuenta todos estos aspectos mencionados anteriormente, las rutinas de ejercicios deben diseñarse desde lo más básico hasta alcanzar niveles de dificultad más elevados. De igual manera, es importante dosificar las rutinas, ya que esto permite medir el esfuerzo físico por ciclos, los cuales son planificados para evitar el sobreentrenamiento y las lesiones, y para permitir la recuperación física del bailarín.

Por eso, dada su complejidad e importancia, la preparación física no debe estar sujeta a la improvisación ni a cargo de personas no capacitadas en el tema. Los profesionales de este campo deben apoyarse en conocimientos de anatomía y cinesiología de la danza, yoga, pilates convencional, pilates con tensores, sistemas de planificación de entrenamiento físico, entre otras disciplinas relacionadas. Sin embargo, siempre habrá que tener en cuenta que la mayor concentración de actividades de este tipo deberá girar en torno a la reproducción de modelos con ejercicios propios de la danza.

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