La letra de cambio y el pagaré a la orden frente al nuevo Código de Comercio

Dr. Fabricio Chica Martínez

Dr. Fabricio Chica Martínez

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Atendiendo la gentil invitación de las autoridades de la Facultad de Derecho, Política y Desarrollo de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, el 30 de mayo de 2019 tuve la ocasión de presentar, ante los estudiantes de la Facultad, una revisión de los cambios a las reglas sobre la letra de cambio y el pagaré a la orden, en el vigente Código de Comercio.

En tal sentido, cabe resaltar en el Código la determinación de la letra de cambio y el pagaré a la orden como elementos dentro del grupo de los ahora denominados como títulos de crédito –Título II-, que junto a los títulos valores –Título I- forman el conjunto de los instrumentos del comercio –Libro III-; así como el establecimiento de las nociones sobre letra de cambio y el pagaré a la orden, ahora bajo la forma de conceptos legales –artículos 113 y 186, respectivamente-.

Considerando que la mayoría de las normas sobre la letra de cambio también disciplinan al pagaré a la orden, exponemos a continuación algunos aspectos sobre ellas.

Respecto del aval, la vigente regulación prevé un nuevo efecto para el caso en que no se indique por cuenta de quien se da. Es así como en el artículo 144 se ordena que a falta de indicación de por cuenta de quién se da un aval, “…quedarán garantizadas las obligaciones de todas las partes suscriptoras del título”; sin olvidar que bajo el derogado Código de Comercio dicha falta de indicación era resuelta de manera diferente, reputándose que solamente se daba el aval por cuenta del girador. Por ello, si bien resulta evidente que la reforma beneficia al último tenedor legítimo de buena fe de una letra de cambio, a nuestro parecer, no resulta claro ni equilibrado que esa ventaja se obtenga sobrecargando de responsabilidad a aquel avalista que omita identificar por cuenta de quién participa; más aún cuando, en la disposición normativa, la referida garantía ni siquiera está limitada a las partes suscriptoras del título existentes al tiempo en que se da el aval.

Por otra parte, en cuanto a la determinación del vencimiento a cierto plazo de vista, si bien en los artículos 135, 138 y 148 se sigue usando la fecha de aceptación como fecha para contar dicho plazo, en cambio, en el artículo 118 se establece que, en esta clase de vencimiento, el plazo para el pago se cuenta “…a partir de la vista”; y, ya no se menciona adicionalmente, y de manera expresa, la fecha del protesto por falta de aceptación como posible fecha para contar este tipo de vencimiento.

Otro cambio se aprecia en la determinación del lugar para la presentación a aceptación de la letra de cambio, ya que el artículo 134 ordena que cuando no se haya indicado el lugar para presentar a aceptación del girado una letra de cambio, se hará en el establecimiento o en la residencia del girado, y, si se hubiere señalado varios lugares, será el tenedor quien podrá escoger cualquiera de ellos.

En relación con el protesto, el Código de Comercio vigente incorpora un concepto legal sobre el mismo –artículo 150-; también la necesidad de expresar la cláusula “con protesto”, o la cláusula “sin protesto” de ser el caso, en el anverso del título –artículo 149-; la caducidad de las acciones de regreso inherentes a la letra de cambio, en los casos de omisión del protesto –artículo 149-; el lugar para practicarlo, ordenando que se hará en los lugares señalados para el cumplimiento de las obligaciones o del ejercicio de los derechos consignados en el título –artículo 152-, y, que si la persona contra quien ese haga el protesto no se encuentra presente en dicho lugar, así deberá asentarlo el notario público que practique el protesto y la diligencia no será suspendida por esa razón –artículo 151-. Existe además una disminución del plazo dentro del cual deberá realizarse el protesto por falta de pago, ya que dicho protesto solo podrá realizarse el día del vencimiento, y si este recae en un día feriado o en un día no laborable, se prorrogará hasta el plazo hasta el primer día hábil siguiente. En el derogado Código en lugar de un día se establecía dos.

Respecto de los avisos, el artículo 163 introduce una nueva carga para aquel obligado a dar aviso por la falta de aceptación o de pago, ya que ahora, cuando se dé noticia a la persona que ha firmado la letra de cambio, la misma noticia, y dentro del mismo tiempo, debe darse al avalista.

Aquellas letras que contengan la cláusula “retorno sin gastos”, “devolución sin gastos”, “sin protesto” u otra similar que dispense al portador de levantar un protesto, bajo el artículo 164 no lo exime de presentar la letra en los plazos señalados ni de dar los avisos a un endosante anterior y al girador. El mismo artículo también dispone que la prueba de la inobservancia de los plazos incumbe al que invoca esa circunstancia contra el portador.

Otros cambios también pueden apreciarse en cuanto a la necesidad de certificar las copias de la letra de cambio –artículo 174-; al hecho de que la copia del aval ahora circule por cesión (sic) –artículo 176-; y el caso del vencimiento, que cuando este suceda en un día feriado o no laborable, no podrá exigirse el pago sino el primer día hábil siguiente –artículo 181-, cuando, en este último caso, el Código derogado solo se refería al caso del día feriado.

Con base en el artículo 179, se ha estandarizado el plazo de prescripción –ahora de 5 años- respecto de la acción contra el aceptante, contra los endosantes y contra el girador, de los endosantes unos contra otros y contra el girador, así como en el caso de la acción de enriquecimiento sin causa.

Estos y otros cambios operan con la vigencia del Código de Comercio, por lo que, en más de un caso, será el transcurso del tiempo el que nos permitirá reconocer su valor, ya que si bien se extraña una disposición transitoria para refuerzo de la seguridad jurídica, no se deja de reconocer que el esfuerzo realizado obedece a una intención del legislador por mejorar las normas a las que se sujetan estos instrumentos del comercio.

Testimonio mi más respetuoso agradecimiento a las abogadas Alexandra Villacís Parada y Verónica Hernández Muñoz, cuya iniciativa y colaboración hicieron posible el encuentro con los estudiantes aquel 30 de mayo, así como dirigirme a ustedes desde estas líneas.

Dr.Fabricio Chica Martínez
Docente
Facultad de Derecho UEES

Admisiones 2019

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