La corrupción en Ecuador

Aleida Chérrez

Aleida Chérrez

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La corrupción en Ecuador la escuchamos diariamente en noticas, diarios y conversaciones, casi con normalidad. Al punto que podría decirse que muchos se han acostumbrado a la idea de la existencia de la corrupción. Sin embargo, debemos entender la magnitud de este término, pues sus repercusiones provocan un gran impacto social y traen consecuencias perniciosas para la sociedad. Lastimosamente, podemos escuchar en el país a muchas personas que ya se han acostumbrado a aceptar con normalidad diversas prácticas de corrupción y no piensan que puede llegar a existir un cambio, sino que simplemente se resignan a que esté presente en todas las esferas del país. De igual forma, se ha vuelto muy común escuchar comentarios de actos de corrupción que se cometen a diario. La ciudadanía se limita a escuchar la información o noticia sin hacer conciencia de sus consecuencias, nos hemos olvidado de la gravedad que ello implica.

El Dr. Julio Cesar Trujillo, ex presidente del consejo de participación ciudadana, expresaba que el Ecuador estuviera en excelentes condiciones gracias a todos los recursos que posee si no fuese por la corrupción. Palabras que comparto totalmente, pues hemos elegido a gobernantes que se han aprovechado del país, lucrándose y dejándolo en una pésima situación. Por otro lado, cabe precisar que el problema de la corrupción no solo se presenta en las dignidades o funcionarios que ocupan un cargo en el gobierno o en el sector público sino también en los ciudadanos, porque esta “costumbre” se ha vuelto parte de nuestro sistema, y cometemos actos de corrupción, sin ni siquiera pensar o hacer conciencia de lo que estamos haciendo. Así, por ejemplo, a una persona que lo detiene un vigilante de tránsito por alguna infracción cometida, muchas veces antes de responder de forma correcta al error cometido, lo que algunos individuos realizan es ofrecer dinero al oficial de tránsito para evitar la multa, cayendo tan fácil en un delito de concusión que, seguramente, nunca será llevado a la justicia; y este, es solo un ejemplo de tantos.

La corrupción ha sido desde siempre uno de los grandes obstáculos para el desarrollo de las naciones, por lo que la Organización Naciones Unidas, en el año 2003, vio necesaria la creación de una Convención en contra de la corrupción, la cual entró en vigor desde el año 2005 y Ecuador se encuentra suscrita desde el año 2017. Este instrumento jurídico contiene un conjunto de normas y reglas de carácter vinculante para los estados partes, teniendo los países que, incluso, adecuar su marco jurídico a las disposiciones de esta Convención. Su finalidad es la prevención, investigación y rendición de cuentas para las personas que hayan realizado actos de esta índole. Además, la ONU se encarga de dar una asistencia a estos países para lograr eficacia en su uso.

En el presente año, una comisión internacional llegó al país para poder dar herramientas a las entidades gubernamentales encargadas de combatir la corrupción, pues Ecuador se encuentra en un escenario donde se sufren sus consecuencias, teniendo graves crisis políticas, jurídicas, sociales y económicas. Por su parte, con relación a la obligación de fiscalización que tiene la Asamblea Nacional, si bien se han realizado varios juicos políticos en el periodo 2008-2018, aún faltan muchos más, pues existen prófugos políticos por actos de corrupción, y un sinnúmero de personas que aún no han sido llevadas a la justicia. Es preocupante como en ocasiones las personas que van a ser procesadas, por su poder político hacen que la agenda de un país se ajuste a ellos.

La corrupción, ha destrozado el Estado de Derechos en el que se supone vivimos. Existen muchas leyes que no se aplican, los procesos que se establecen en las normas, en ocasiones, no son tomados en cuenta. El sistema judicial tiene tantos casos que se resuelven con lentitud por esta misma causa. Se ven vulnerados nuestros más elementales derechos y es inmensurable su afectación. Por lo que, como ciudadanos, tenemos el deber y obligación de cumplir las leyes y velar porque todo acto del poder público sea fiscalizado.

Aleida Chérrez
Estudiante
Facultad de Derecho UEES

Admisiones 2019

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