El arte es esencial

Por: Marcia Fabara

En una época tan atípica como la que estamos viviendo hoy en día, cuando nuestra normalidad cambió de un día para otro, donde nuestras costumbres y actividades cotidianas dejaron de ser sencillas o sin preocupaciones y, nos enfrentamos constantemente a desafíos que jamás pensamos experimentar en carne propia, es el momento indicado para refugiamos en las esquinas de nuestra voz creativa y dejarla fluir.

A person writing on a wall

Description automatically generated with medium confidence

Históricamente, los humanos han sido seres visualmente expresivos. La Cueva de las Manos, localizada en Argentina, es un ejemplo de expresión visual temprana. Una obra, que según los expertos, data de aproximadamente 7300 AC. Las paredes de la cueva albergan un híbrido de escenas de caza y huellas de manos en relieve, probablemente hechas al soplar materiales de pintura a través de huesos huecos o cañas. Estas ilustraciones superpuestas proporcionan una breve mirada a una vida pasada y construye una conexión actual con nuestros antepasados de la Edad de Piedra.

Cave of the Painted Hands (Cueva de las Manos)

Últimamente, un creciente número de personas han encontrado refugio y desahogo en métodos más creativos tales como la fotografía, la música, el dibujo, la pintura, la escultura y un sinnúmero de actividades que siempre se creyeron extracurriculares y de segunda importancia.  Uno de los métodos más recurrentes de enfrentar nuestra nueva realidad, es el arte.  

El arte ha sido durante mucho tiempo una forma para que las sociedades se enfrenten a la tragedia y la incertidumbre. Un gran ejemplo es el trabajo realizado por Franco Mormando, profesor de italiano y presidente del Departamento de Lenguas y Literaturas Románicas del Boston College, y Thomas Worcester, profesor de historia de la iglesia y presidente del Regis College en Toronto, quienes en el 2005 realizaron una exposición llamada “Hope and Healing: Painting in Italy in a Time of Plague, 1500-1800”, en el Worcester Art Museum en Worcester, Mass.  (Esperanza y curación: Pintura en Italia en tiempos de peste, 1500-1800, en el Museo de Arte de Worcester en Worcester, Mass)

A picture containing text, different

Description automatically generated


Saint Thecla Praying for the Plague-Stricken; Giovanni Battista Tiepolo, 1758–59
Santa Tecla rezando por los afectados por la peste; Giovanni Battista Tiepolo, 1758–59

Dicha exposición examina y muestra el arte visual como respuesta a los repetidos brotes de peste bubónica en Europa. Como lo comenta Worcester en una de sus entrevistas, donde enfatiza el interés que despierta la época del Renacimiento hasta la historia moderna temprana dentro del contexto europeo, ya que la peste era algo que se repitió con frecuencia e influenció en todo tipo de niveles: no sólo médico sino ampliamente a nivel cultural y religioso. Italia, por ejemplo, es una cultura católica con mucho énfasis en lo visual. Un claro reflejo cultural de la  sociedad en ese período.

De la misma manera Mormando señala que «el arte refleja la realidad. Y al reflejar esa realidad, nos ayuda a comprenderla y como responder a ella». En tiempos de crisis, las personas buscan reflejar sus experiencias a través de otros medios. Medios visualmente impactantes, que crean empatía y tocan nuestras emociones más profundas. El arte o las expresiones artísticas nos ayudan a encontrar consuelo al validar nuestras emociones, sobre todo a distancias «seguras» y como consecuencia nos brinda alivio y consuelo psicológico.

Entonces el arte se vuelve un método de expresión curativo y unificador. En tiempos de crisis, necesitamos humanidad, expresión y la comunidad que crean las artes. Hacer arte y ver arte nos permite procesar nuestras experiencias. El arte nos ayuda a expresar y comprender el mundo que nos rodea. Crea bienestar en nuestra vida diaria ayudándonos a procesar nuestras vidas individualmente y permitiéndonos unirnos colectivamente. El arte nos permite comunicarnos desde lejos, generando positividad, aprecio y esperanza. El arte es una expresión innata de lo que significa ser humano. 

Aún cuando muchos de nosotros creemos fervientemente que no somos artistas, que no nacimos con los dones innatos y la afinidad para ciertas disciplinas, son sin lugar a duda, habilidades que debemos permitirnos explorar sin restricciones y regulaciones curriculares. No hay nada más gratificante que dejar el lápiz recorrer los espacios blancos de una hoja, los colores de pinturas embarradas en nuestras manos marcando los contornos inanimados, tonos y fonemas naciendo de nuestras gargantas liberadas al viento, dedos corredizos danzando sobre teclas o rasgando cuerdas indistintas, cuerpos bamboleantes expresando sentimientos, letras y palabras dando sentido a la voz del alma.

Las venas artísticas que están escondidas en todos y cada uno de nosotros, han encontrado en esta época tan atípica un espacio permisible, validado por una nueva realidad en la que es necesario reencontramos, en donde es importante desacelerar el ritmo y retomar el gusto por lo que alguna vez quisimos intentar, pero nunca decidimos darle tiempo. Encontrar o reencontrar esa chispa creativa que siempre estuvo con nosotros se ha convertido en la tabla de salvación de muchos y el amanecer de otros. 

Tal vez ya es tiempo de dejar de pensar que no sabemos crear arte, que no tenemos el talento o el tiempo para cultivarlo. Si no, el momento de sentirlo, de dejarlo que nos invada, que nos inspire, que nos haga reír o emocionar hasta las lágrimas. Es momento de invitarlo a compartir nuestras ilusiones y pequeñas conquistas. Es momento de pintar por pintar, de escribir porque nos llena el alma, de cantar y bailar porque el cuerpo quiere vibrar con los sonidos y el ritmo contenido en nuestros poros. El momento perfecto para sentir que podemos crear miles de escenarios diferentes para nuestras historias.

Y como lo dijo en algún momento Pablo Picasso «El arte le quita al alma el polvo de la cotidianidad«, es por esto y mucho más, que creo que hoy más que nunca podemos asegurar, que el arte es esencial.

REFERENCIAS:

Cueva de las Manos del río Pinturas (Argentina): Patrimonio Cultural de la Humanidad (UNESCO); https://www.cuevadelasmanos.org/investigacion.html; Recuperado en junio, 2021

Esperanza y Sanación, Pintura en Italia en tiempos de plaga; https://www.worcesterart.org/exhibitions/past/hope-and-healing/overview_page.htm; Recuperado en junio, 2021

Leave a Reply